Un hospital ginecobstétrico habanero que apura el paso para ganar la batalla a la diabetes

El primer servicio de Diabetes foto_del_hospital1y Embarazo en Cuba se abrió en el año 1964 en el hospital América Arias, pero pronto se estableció en otro hospital ginecobstétrico también del Vedado habanero, el hospital Ramón González Coro, ahora de referencia nacional y que a propósito de la celebración de este Día Mundial de la Salud, dedicado la prevención de la diabetes, no podía faltar entre los que destacamos por el esmerado y oportuno tratamiento a sus pacientes, para que la enfermedad no repercuta sobre la calidad de vida de las mujeres que en la etapa del embarazo la padecen y para que su descendencia nazca sana.
Corroboramos esta información cuando conversamos con el profesor Doctor Lemay Valdés Amador, máxima autoridad especializada de ese colectivo y nos dio a conocer que este servicio de Diabetes y Embarazo tiene a su haber entre sus mayores y más recientes impactos: dos años consecutivos (2014 y 2015) en que hubo un solo fallecimiento fetal de madre diabética, el Doctor Lemay asegura que “estas son cifras que en América no las hay”. Este servicio cuenta con 22 camas,hubo en él, más de 200 nacimientos el pasado año y más de 300 en el anterior.
Una de las irregularidades y peligros que puede acarrear la diabetes gestacional es la , que se refiere al desarrollo o tamaño excesivo de los cuerpos, como es el caso de niños que nacen con un peso por encima de cuatro mil gramos. A estos bebés se les llama macrosómicos o macrofetos y múltiples estudios han demostrado en ellos una predisposición al padecimiento futuro de obesidad y diabetes mellitus.
El profesor Dr. Lemay Valdimagesés Amador, nos explicó el tratamiento que en el servicio de diabetes y embarazo de ese hospital se aplica a las gestantes; quedamos convencidos de que tener un bebé muy grande no es en realidad un buen resultado del embarazo, como la familia lo cree y hasta lo celebra por tradición con tremendo orgullo:”nosotros tratamos de lograr un control metabólico lo más ajustado posible,educar a la paciente en ese control” –explica Lemay Amador-“a eso le damos mucha importancia,ellas reciben sus clases,le explicamos los por qué y enseguida asumen y entonces ya no están tan contentas cuando paren un niño grande,lo que antes causaba un alboroto,y el esposo iba a la esquina del hospital y le decía a todo el mundo ,muy alegre y satisfecho: ¡Ella tuvo un niño de diez libras!”
En el tratamiento de estas mujeres en el González Coro confluyen varias especialidades médicas: endocrinos, ginecólogos y nutriólogos, que deciden juntos el camino a seguir en cada caso. Gracias a su elevada calidad científica del equipo y su consagración, sin mediar azucares, para la familia el término del embarazo culmina en un dulce final que beneficia a todos y de manera especial, a las madres y sus hijos.Ellos regresarán a casa, quedando la amistad entre equipo de salud y pacientes, sellada con abrazos, besos o palabras de reconocimiento para el mencionado servicio que apura el paso para ganarle la batalla por la salud y la vida, a la diabetes.

Trabajos de colegas relacionado con Diabetes y embarazo:https://mariacelys.wordpress.com/2013/12/17/diabetes-y-embarazo-que-hacer-para-evadir-los-riesgos/

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